Rotundo éxito de AS BURGAS. Nada menos que 6.000 ruteros -un veinte por ciento
más que en 2005- se dieron cita en esta "grande del norte", que tuvo su
epicentro en la playa fluvial de Oira, a orillas del Miño, un marco
incomparable para una celebración de este tipo, ya que además de tener unas
condiciones medioambientales fenomenales y de estar situado frente a un valle
precioso, tiene unas dimensiones tan grandes que permitió a la organización
extender dos carpas larguísimas habilitadas una como comedor y la otra como
discoteca 24 horas. Cerveza de bienvenida y pronto, concurridísima ruta
barítima por la ciudad de Orense, antes de dar cuenta de una cena que nos vino
que ni pintada, y es que después de todo el día de actividad campera bajo un
sol de justicia, gusta a uno sentarse a la mesa para despacharse la cena,
tranquilos pero sin pausa porque había que acudir a las actuaciones en directo
de grupos como Mitocondrias y La Sombra, que se alargaron hasta... hasta que
cada uno puso límite a sus ganas de marcha. Los que llegaron el sábado se
perdieron el chocolate con churros del desayuno, pero para la vuelta turística
aquello ya era verdaderamente grande, con un recorrido que nos llevó hasta las
bodegas San Roque, de "Ribeiro". Impresionante la que tenían allí montada:
botellas de Ribeiro, jamón serrano, queso manchego, tortilla de patatas y
empanada de carne en grandes cantidades, con visita final al interior de la
bodega en donde nos pudimos enterar del proceso de elaboración de este vino de
Dioses. Nadie quedó insatisfecho, pero de vuelta a la zona de acampada, más
comida: arroz, pollo y embutidos, esto, sin duda, más agradecido por los que no
pudieron hacer la escapada matinal. Por la tarde y para hacer la digestión de
tanta comida, mientras iban llegando las motos para el show bikes, empezaron
los juegos moteros con posterior actuación del grupo Comité Okay, rematado con
una cena a base de callos, ¡bañeras de callos! ¿Qué pasa? ¿que en As Burgas
sólo se come?
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